La Iglesia, en el tercer y cuarto siglo, adoptó un cambio doctrinal desde la posición de que los elegidos existirán como elohim o theoi que era la posición sostenida por Cristo en Juan 10:34-35 de Salmo 82:6, y que era la comprensión original de la Iglesia. La posición original se explica en detalle en la obra Dios Revelado. Este artículo se ocupa de lo que el texto de la Biblia realmente dice y de establecer el plan que esboza. Habiendo establecido el esquema bíblico, éste será luego examinado comparándolo con la comprensión de los escritores más antiguos de la Iglesia para mayor exactitud. Los problemas y suposiciones son esbozados en Dios Revelado [God Revealed Chapter 1 Ancient Monotheism (No. G1)
].
¡El Poderoso, Dios el Señor! ¡El Poderoso, Dios el Señor!
(Salmo 82:8) ¡Levántate, Dios (Elohim), juzga la tierra, porque tú heredarás todas las naciones!
No tendrás otro elohim ante mí.
- Que elohim como la Divinidad se refiere sólo a dos entidades, no haciendo distinción entre Eloah y las entidades múltiples, incluyendo al Concilio y el Ejército (Dan. 7:9 en ade.)
- Que estas dos entidades (y el Espíritu) son incapaces de separación de hecho o pensamiento y no son descriptibles como Seres propiamente.
- Que la existencia pre-encarnada de Cristo no fue como el Ángel de YHVH.
- Que Cristo era el único Hijo de Dios antes de la creación del mundo (vea Job 1:6; 38:7).
- Que Cristo y Satanás eran los dos únicos Luceros de la Mañana (vea Job 38:7; Isaías 14:12; Apo. 2:28; 22:16).
- Que Cristo es Dios de la misma forma que Dios es Dios (ver arriba) y no un Dios subordinado (Hebreos 1:9) enviado por el Señor de los Ejércitos (Zacarías 2:10-11). Por lo tanto, él es hecho un objeto de culto y oración contrario a Éxodo 34:14, Mateo 4:10, etc.).
- Que Cristo fue el unigénito Hijo y no el único Dios e Hijo nacido (monogenes theos y uion) (Juan 1:18; 3:16; 1Juan 4:9; vea también a Lucas 7:12; 8:42; 9:38; Hebreos 11:17 para la comparación). Él fue el primer engendrado (prototokos) de toda la creación (Col. 1:15), por lo tanto, el comienzo de la creación de Dios (Apo. 3:14, no según la NIV).
- Que Cristo tuvo existencia separada a su encarnación; por lo tanto, él pudo haber rezado a sí mismo como Dios. Una proposición tal, efectivamente niega la distinción entre Padre e Hijo y la totalidad de la resurrección. Es de anticristo (1Juan 2:22; 4:3; 2Juan 7).
- Que Cristo y Dios fueron de la misma voluntad y que Cristo no estaba poseído de una voluntad separada, la cual subordinó a Dios a través de la obediencia voluntaria, en contra de Mateo 21:31; 26:39; Marcos 14:36; Juan 3:16; 4:34.
- Que la naturaleza divina no admite ganancias o pérdidas en Cristo. Lógicamente, esto negaría la resurrección de los santos, según se explica en 1Corintios 15, y las promesas bíblicas a los elegidos. La Trinidad trata de afirmar que la naturaleza divina dada a los elegidos difiere de la forma en la cual es compartida por Cristo.
- Que el Espíritu Santo es dado por medida fija, contrariamente a Juan 3:34 (RSV); Romanos 12:6.
- Que Cristo no pudo haber pecado (de la premisa falsa, que la naturaleza divina no admite ganancias y pérdidas, en lugar de la omnisciencia de Dios, quien supo que Cristo no pecaría).
- Que Cristo era consubstancial con Dios de manera tal que era igual y co-eterno con Dios, en contra de Filipenses 2:6 y 1Timoteo 6:16 que demuestran que sólo Dios es inmortal. La eternalidad de Cristo o vida aioonion (1Juan 1:2) y la de todos los seres, incluyendo a Cristo, se derivan de esa entidad. Tanto Cristo y los elegidos son del mismo origen (Hebreos 2:11 RSV) derivando su vida y eternalidad de la obediencia condicional al Padre (Juan 5:19-30), quien nos creó a todos nosotros (Mal. 2:10-15). Como el Padre tiene vida en Sí Mismo, así le ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo (Juan 5:26), y somos coherederos, siendo ordenados para tener vida en nosotros mismos por autoridad de Dios (vea el artículo Consubstancial con el Padre [081]).
- Que los elegidos no son Hijos de Dios de la misma forma en que Cristo es un Hijo de Dios y, por lo tanto, no coherederos, contrario a Romanos 8:17; Gálatas 3:29; Tito 3:7; Hebreos 1:14; 6:17; 11:9; Santiago 2:5; 1Pedro 3:7.
- Que el Dios Supremo bajó en carne y hueso y moró entre los hombres (resultado de las inserciones fraudulentas en 1Timoteo 3:16 en Códice A. Las inserciones falsas se retuvieron en la KJV y manipuladas en el preámbulo en la NIV). La aseveración de que el Supremo Dios bajó en carne y hueso es contraria a Juan 1:18 (y Juan 1:14 donde es el logos (o Memra) que se convirtió en carne) y los numerosos textos que alejan a Cristo del Único Dios Verdadero (Eloah o Theon u ho Theos como El Dios, quien es Dios el Padre), el Dios de Jesucristo (Juan 17:3, 20:17; 1Cor. 8:6; 2Cor. 1:3) quien se levanta en su nombre (Miqueas 5:4).
Ustedes son dioses y todos hijos del Altísimo (Juan 10:34-35; Ref Salmo 82:6) (ibid.).
¿Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado?